El movimiento indígena es un actor incómodo para el poder, es el otro, el extraño que habla desde la diferencia. El poder impulsa diversas estrategias para controlarlo, combina la seducción mediante medidas clientelares o entrega de cargos, con medidas de descalificación y represión. El ordenador de las respuestas es el racismo, bajo diversas variantes.

El racismo es uno de los ejes del patrón de poder mundial del capitalismo colonial/moderno y eurocentrado. “Dicho eje tiene (…) origen y carácter colonial, pero ha probado ser más duradero y estable que el colonialismo en cuya matriz fue establecido. Implica, en consecuencia, un elemento de colonialidad en el patrón de poder hoy mundialmente hegemónico.” (Quijano, 2014)

 A raíz de Octubre 19, los ataques racistas se han multiplicado. No se trata de algo nuevo. En el período de la “Revolución Ciudadana”, el control de los pueblos indígenas impulsó estrategias de cooptación, división, descalificación y persecución. El régimen de Correa se inauguró con la represión al Paro de Dayuma. El Código Orgánico Penal institucionalizó la criminalización de la lucha social: más de ochocientos indígenas fueron perseguidos judicialmente. La confrontación se dio en la frontera de la invasión de los territorios indígenas por el extractivismo minero y petrolero, frente a la defensa del agua y la vida. La persecución a Yaku Pérez, a Salvador Quishpe, a los 24 de Saraguro, a los 3 de Sarayaku, iba acompañada con las denigraciones en las sabatinas. Se presentaron casos de asesinatos no aclarados, como los de Bosco Wisuma y de José Tendetza.

En medio del levantamiento de Octubre 19, el racismo regionalista proclamó en la voz de Jaime Nebot, “que se queden en el páramo”. En Quito, a partir de los restos de Tradición, Familia y Propiedad, emergió una corriente de añoranza del colonialismo español y de condena a las raíces indígenas. Los ataques en los medios oficiales y las redes contra el vandalismo y la destrucción de la ciudad, desataron una campaña de odio contra los indios.

Hay un racismo vulgar y un racismo elegante.  “En el género del racismo vulgar los salvajes han sido bestialmente diabolizados porque carecían de civilización. En el género del racismo elegante, los salvajes han sido idealizados como nobles porque no estaban corrompidos por la civilización. Una de las últimas manifestaciones del racismo elegante (…) es un fenómeno mercantil que se autodenomina «multiculturalismo».” (Kaprow, 1996)

El 4 de julio de 2021, en  el Programa inaugural de la Posta en TC, Boscán y Vivanco entronizaron el racismo vulgar y el odio como discurso oficial de las nuevas derechas. En nombre de la “libertad de expresión” y de la caricatura política, atacaron a Leonidas Iza, Presidente de la CONAIE, denigrando su figura con insultos abiertos. A más de una ataque contra la persona, es un desprecio contra la CONAIE.

Ahora el ataque se dirige contra Salvador Quishpe. Martín Pallares, en 4 Pelagatos, condena lo que denominan la repetición de memes, proclamas y muletillas de los años 80. (Pallares, 2021)¿Cuáles son los memes denunciados? La exigencia de que el Estado pague la deuda al IESS, para evitar la quiebra; la crítica a la renuncia a la soberanía con el reingreso al CIADI; la defensa de la Ley Orgánica de Educación Bilingüe; la demanda de revisión del alza constante del precio de los combustibles, heredada de Lenin Moreno; la preparación de un proyecto de ley de reducción de las tasas de interés, para impulsar la reactivación productiva. Y la indignación del Pelagato llega al paroxismo cuando Salvador Quishpe argumenta que entre las fuentes de financiamiento está el aporte de un porcentaje de las ganancias de las empresas telefónicas, de las transnacionales petroleras, y de la banca.

Ya no es el dogma del “Socialismo del Siglo XXI. Ahora para estar de acuerdo con el “Mercado libre del siglo XXI” hay que renunciar a los derechos básicos al IESS, a la soberanía nacional, a la educación intercultural, a la reactivación productiva, y proclamar que la fuente de financiamiento es la privatización de los recursos públicos y el traslado del peso de la crisis a los sectores productivos, a los estratos medios y pobres, pues no hay cómo afectar los sagrados intereses de las grandes empresas nacionales o extranjeras.

Hay también racismos elegantes, que toman la forma del multiculturalismo que “esencializa la cultura mediante su reducción a entidades claramente delimitadas y simples que son la quintaesencia de la homogeneidad, la estabilidad e incluso la armonía.” (Kaprow, 1996)

El discurso multiculturalista desde arriba, se mueve en dos tiempos: reconoce la existencia de las diversidades étnicas concretas, sin adherirse a ninguna en particular, se presenta como neutral y tolerante; y, al mismo tiempo, “mantiene esta posición como un privilegiado punto vacío de universalidad, desde el cual uno puede apreciar (y despreciar) adecuadamente las otras culturas particulares: el respeto multiculturalista por la especificidad del Otro es precisamente la forma de reafirmar la propia superioridad.” (Zizek, 1998) La tolerancia anunciada por el régimen y el llamado al dialogo es para los que aceptan la invitación del encuentro y la gobernabilidad; va acompañada con las amenazas de la mano dura a los rebeldes e indisciplinados.

Tampoco algunos representantes indígenas han encontrado la política justa ante el nuevo gobierno, para una posición autónoma. El discurso de la Asambleísta Rosa Cerda sobre el “roben bien”, ha provocado un desgaste al Movimiento Pachakutik, amplificado por los medios ante la falta de respuesta del Bloque Parlamentario y la ausencia de rectificaciones y del reconocimiento del error por parte de la Asambleísta.

Estamos en un momento delicado en que el país puede deslizarse a políticas de control represivo y de agudización del racismo; el riesgo de la segurización de la política. Nuevamente se escucha el discurso de altos mandos militares de que la principal amenaza interna es la subversión social, como la de Octubre 19.  En la posesión de la nueva cúpula militar, el Presidente Lasso señaló: “No habrá tolerancia para grupos que actúen fuera del marco institucional y que pretendan con anarquía desestabilizar al país. Nos la jugamos por la paz social y tranquilidad ciudadana” (Rosero, 2021)

Hay que recordar que “el único remedio a la guerra entre identidades es la acción política incluyente y desde abajo. (…) La política no tiene nada que ver con la política de los políticos: intrigas palaciegas, negociaciones de despachos, competencia entre partidos por el poder. Es una forma de acción y de subjetivación colectiva que construye un mundo común, en el que se incluye también al enemigo. La acción política crea identidades no-identitarias, un ‘nosotros’ abierto e incluyente que reconoce y habla de igual a igual con el adversario. La guerra, por el contrario, tiene como protagonista fundamental a las formaciones identitarias cerradas y agresivas (ya sean étnicas, religiosas o ideológicas) que niegan y excluyen al otro del mundo compartido. Entre el otro y yo, nada en común.” (Ranciére, 2016)

Bibliografía

Kaprow, M. L. (1996). Antropología, racismo elegante y multiculturalismo. En J. (. Fernandez, Las diferentes caras de España: perspectivas de antropólogos extranjeros y españoles (págs. 167-200). España: Dialnet. Obtenido de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=754027

Pallares, M. (23 de Julio de 2021). Quishpe, un meme vivo de los años 80. 4Pelagatos.com. Obtenido de https://4pelagatos.com/2021/07/23/quishpe-un-meme-vivo-de-los-anos-80/

Quijano, A. (2014). Colonialidad del poder, eurocentrismo y América Latina. En A. Quijano, Cuestiones y horizontes : de la dependencia histórico-estructural a la colonialidad/descolonialidad del poder. Buenos Aires: CLACSO. Obtenido de http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/se/20140507042402/eje3-8.pdf

Ranciére, J. (10 de Abril de 2016). ¿Cómo salir del odio? Entrevista. Obtenido de http://www.eldiario.es/interferencias/odio-Francia-Ranciere_6_504009609.html

Rosero, A. (11 de Junio de 2021). La nueva cúpula militar fue posesionada; el presidente Guillermo Lasso habla de fortalecer a las FF.AA. El Comercio. Obtenido de https://www.elcomercio.com/actualidad/seguridad/nueva-cupula-militar-posesion-presidente-lasso-fortalecimiento-armada.html

Zizek, S. (1998). Multiculturalismo o la lógica cultural del capitalismo multinacional. En F. Jameson, & S. Zizek, Estudios culturales. Reflexiones sobre el multiculturalismo (págs. 137-138). Buenos Aires: Paidós. Obtenido de https://www.rodare.cf/cursos/iea/unidad-iii/multiculturalismo-capitalismo-multinacional.pdf

+ posts

Militante de los Movimientos Sociales.
Comuna-Ecuador

Por Napoleón Saltos Galarza

Militante de los Movimientos Sociales. Comuna-Ecuador