“En el mundo-animal andino todo está dándose continuamente, generándose y regenerándose, manteniendo y cambiando su armonía interior.” (Eduardo Grillo)

Por: Tuntiak Romero

Club de Leones

Queda demostrada la fortaleza de la vida en la naturaleza y en comunidad ante las pandemias. Quedó demostrado que el colapso empezó hasta en aquellos que se negaban a verlo, cayeron las caretas de empresarios y políticos. En medio de la crisis ellos continuaron robando hasta en las compras de insumos médicos.

Al interior de las comunidades vivimos y sentimos muchas cosas que nos falta trabajar para estar mejor preparados ante una situación que en futuro sólo puede empeorar.

1) Fortalecer la minga hacia el interior del territorio, trabajando en los proyectos de promoción de vida, para espantar la muerte y la fragilidad de la mente humana en materia de salud, producción y educación autónoma.

1.1 En Salud: levantar casas de salud autónoma y crear comisiones de promotores de salud de los pueblos. Estas casas deberán recoger los saberes propios de la medicina local, haciendo énfasis en aquellos remedios naturales que fortalezcan el sistema inmunológico, también  deberán contar con medicinas e insumos de la salud occidental que puedan servir para emergencias o para complementar con la salud ancestral. No importa el tamaño de la comunidad o si es únicamente una comunidad familiar. Contar con un espacio dedicado a la salud fortalecerá la vida en la comunidad. La salud ancestral también puede ser fuente de economía autónoma para las comunidades que se organicen y preparen sus productos de salud: tinturas, secados de plantas, aceites, jarabes, ceremonias, tratamientos etc.

1.2 Producción: sembrar más, sembrar para todos y con todos, definir tierra para cultivos comunitarios, crear pequeños centros de acopio de alimentos para emergencias como los antiguos tambos Inkas, donde se guardaban reservas alimentarias para hambrunas, enfermedades o guerras. Diversificar los alimentos mediante el intercambio de semillas y la instalación de invernaderos colectivos, aplicar técnicas de conservación y transformación de los alimentos tanto para el consumo interno como para la venta. Impulsar la agroecología y sobre todo evitar el ingreso de pesticidas, fungicidas y semillas transgénicas a las comunidades.

Es importante crear redes de comercio justo campo-ciudad para la venta de canastas agroecológicas sin la participación de intermediarios y mirar otras formas de vender el excedente de la producción: restaurantes comunitarios al filo de carreteras o cabeceras cantonales, mercados comunitarios agroecológicos. Todo esto hay que hacerlo aplicando la autonomía en los hechos sin esperar nada del MAGAP u otras instancias del mal gobierno.

1.3 Educación: En la crisis la respuesta educativa del gobierno a los pueblos ha sido nula y absurda. Nula porque simplemente no existe una respuesta para las realidades comunitarias, (tampoco es que seamos prioridad para el gobierno) y absurda porque bien sabe el gobierno que ni las escuelas o colegios del Estado cuentan con acceso a conectividad, peor al interior de las familias de los territorios que ni cuentan con señal de celular.

Hay muchos jóvenes de comunas, pueblos y nacionalidades viviendo en ciudades por la universidad y que por la crisis no pudieron regresar a sus casas. Ellos encerrados en cuartos, con la comida justita o hasta sin comida, hoy están en el dilema de si después que se levanten las medidas vuelven a sus estudios o se retiran de la Universidad, porque ven que del gobierno no hay apoyo para los y las jóvenes indígenas o campesinos ni en medio de una pandemia.

En educación la propuesta sería caminar las experiencias que reúne la Red Mushuk Away donde hay comunidades y familias que están haciendo educación libre, activa e Intercultural sin depender del Estado,  en algunos casos recibiendo fondos del Estado pero bajo sus reglas, reglas y visión de la comunidad y no del estado.

Con profesores de la misma comunidad, con prácticas educativas al interior de la comunidad, con estudiantes y promotores de educación comprometidos con los sueños y luchas de cada territorio, como el Colegio Autónomo de Río Blanco, colegio que forma sin el Estado a la nueva generación de defensores del agua y el territorio.

2) Seguridad comunitaria, controles comunitarios y guardia indígena: Todas y todos debemos estar preparados para proteger nuestros territorios, tener nuestras plumas y garitas de seguridad comunitaria, tener claridad de que los policías y militares son el brazo represor del mal gobierno y el capital, ya lo vimos en octubre y lo vemos todo el tiempo en cada zona minera o petrolera.

Es indispensable que trabajamos la seguridad al interior de cada comunidad, comuna, pueblo y nacionalidad.

En esta área podemos realizar intercambios de experiencias entre las distintas regiones del Ecuador y darnos una mano cuando necesitemos ayuda ante alguna amenaza en nuestros territorios.

3) Transporte comunitario: Es indispensable hacer un esfuerzo grande de ahorro colectivo y creatividad popular (bingos, hornados solidarios, rifas, ayudas de los hermanos migrantes u otras formas) para contar con un transporte comunitario (pequeño camionsito o una camioneta) que sea de la comunidad. Ya sea para transportar personas en situación de emergencia, para mover productos, para abastecerse o para cualquier necesidad de la comunidad o algún miembro de la misma.

Personas con vehículos privados han cobrado demasiado dinero para hacer carreras a la gente en las comunidades, aprovechándose de esta situación de emergencia.

4) Autogobierno: En esta crisis algunos presidentes de Juntas Parroquiales por el miedo y la ignorancia abandonaron sus cargos y fueron a esconderse en sus casas o fincas. Vemos como el mal gobierno de arriba saca puras mentiras, ocultando hasta la cifra real de muertos y contagiados. Vemos también el despotismo con el que trata el gobierno central a los gobiernos locales, los trata, como si el gobierno central fuera el patrón y los locales los encargados de la hacienda nomas; y es que en la práctica así es, por eso los gobernadores andan paseando con sus perros bravos cerrando los locales comerciales de la pobre gente desesperada por vender algo para poder comer. ¿Por qué no cerrarán las mineras o petroleras que son grandes focos de infección? Y lo mismo hacen los tenientes políticos pero a menor escala. Es decir, cada capataz nos molesta según lo que el patrón le haya designado y estos perros del mal gobierno cuando ven en un territorio gente de abajo organizándose en seguida van con el chisme a sus superiores acusándonos de lo peor. Y otra cosa que vemos, es que la corrupción está presente hasta en una crisis humanitaria. Es decir, los gobiernos son una porquería. Vemos también a politiqueros haciendo campaña política de la emergencia, mandando sus fotitos y videos en redes sociales, poniendo sus twits y haciéndose selfies con mascarilla.

Con rabia, indignación y sabiduría construyamos nuestros propios autogobiernos y evitemos en lo posible repetir las estructuras coloniales jerárquicas de gobierno (Presidenta – secretaria). Hagamos gobiernos asamblearios, ejerzamos la democracia comunitaria, construyamos formas de gobierno donde la corrupción no tenga cabida y tampoco los caudillos o los que se eternizan en el poder. Construyamos espacios donde todos tengan la experiencia de gobernar, autogobernémonos, con nuestros propios acuerdos y principios y formas de sentir y pensar, “no hay manual” para hacer autonomía política, cada comunidad la construye mirándose a los ojos y sobre todo escuchándose y escuchando el clamor de nuestra herida Madre Tierra.

No esperamos que nadie nos apruebe nuestras autoridades, nuestras autoridades las aprueba y quita la Asamblea Comunitaria. No esperemos de un abogado para hacer un estatuto, hagamos nuestros documentos con nuestras propias palabras y capacidades. No busquemos figuras legales, busquemos la legitimación del poder popular, el poder que se construye bajando y no subiendo.

¡Hasta la montaña siempre!

Integrante de Comunidad Amazónica.

Por Tuntiak Romero

Integrante de Comunidad Amazónica.