Por Natalia Sierra

Por la ventana de mi memoria miro desde mi niñez a mi madre sola, haciendo lo imposible para dar a sus hijos una vida digna, con el bajo salario de una profesora de la educación pública. Recuerdo que cobraba su salario e iba a la tienda a pagar la deuda de alimentos del mes anterior. Así mes tras mes su poco ingreso pagaba deudas e inmediatamente tenía que volver a contraerlas. Vivíamos como la mayoría de la sociedad ecuatoriana al día, no había para lujos, pero al menos sabíamos que a fin de mes algo llegaba seguro para alimentarnos.

Por suerte, quizá porque el ambiente y la alimentación de
aquella época era mucho más sanas que hoy, no nos enfermamos de gravedad, pues
cuando aparecen los gastos en salud, la economía popular colapsa. Así que era
mejor no enfermarse y si se enfermaba primero había que probar con todos los
remedios de las abuelas, que ciertamente funcionaban para aliviar los dolores
de los pobres.

Pienso, entonces, desde mi experiencia de niña y la
experiencia de mi madre en lo que deben estar sintiendo esas miles de familias
ecuatorianas que no tienen ni un salario por más básico que sea para cubrirse
en esta emergencia. Pienso entonces que no son indisciplinados, nos son
irresponsables, nos son irracionales simplemente han sido brutalmente
empobrecidos y cuidar la salud propia y la ajena es un lujo que no se pueden
permitir, porque simplemente tienen que comer. Aunque la razón humana diga que
la salud y la alimentación no pueden ser un lujo.

Solo aquellos que no han vivido el empobrecimiento y las
consecuencias del mismo en la vida de las personas, pueden desde su privilegio
injusto, decir que las madres, abuelas, abuelos y padres que salen, en medio de
la cuarentena, desesperados a buscar algo de alimento, son irresponsables.

Irresponsable son los que teniendo recursos salen a pasear o
a vaciar los supermercados. Irresponsable es el gobierno que no destina
recursos para cubrir la alimentación de todas las familias que no cuentan con
alimentación y corren a pagar una deuda ilegítima. Irresponsables son los
grandes empresarios y los bancos que no dan un porcentaje de todo lo que han
ganado, para mitigar la emergencia sanitaria. Irresponsables somos los que
acusamos de irresponsables a los empobrecidos, desde nuestro cómodo encierro.

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Por Natalia Sierra Freire

Zapatista de corazón. Comuna - Ecuador