Por: Alexander Hidalgo

Varios días hemos visto como diferentes sectores tanto del gobierno, como de la sociedad civil, han llamado a la ciudadanía con el ya conocido #QUEDATEENCASA, dando el lineamiento a mantener la distancia social y la cuarentena necesaria para el país, a fin de que nuestro sistema sanitario no colapse y claro es la manera correcta, pero del otro lado de la ventana se encuentra aquella familia que en el mejor de los casos tiene un pequeño departamento donde viven más de 5 personas, que viven del día a día, teniendo que sortear un alimento del día y escogiendo cuál de sus hijos tendrá el privilegio de ir a la escuela, ahogados entre la precariedad de sus viviendas y la inclemencia de un sistema individualista, materialista y consumidor.

Club de Leones

Del otro lado de la ventana es fácil criticar al vendedor de mascarillas o a la señora de las frutas,  se vuelen a escuchar las voces DE GENTE IGNORANTE,  PORQUE NO HACEN CASO  y no faltan aquell@s que sin remordimiento  profesan ojala les den palo para que aprendan, tal parece que el uso de la fuerza moderada se normalizara para aquellos que están cómodos en sus casas y vuelve a salir a luz la desigualdad económica y social; nos divide una vez más entre los que sentados en sus salas jugando PARCHIS, tomando una biela, cocinando postres, haciendo un video de tiktok o simplemente acostados viendo NETFLIX,  dándonos clases de moral y solidaridad a través de sus redes sociales, jugando a los héroes de la pandemia y los que tienen dos opciones morir de COVID-19 o morir de hambre, y es que para muchos la constante es  salir y arriesgarse o encerrarse y perecer lentamente. Lo que da temor es que después de la crisis siga la misma conducta y la brecha entre ricos y pobres se abra más, al parecer la mayor PANDEMIA será nuestra falta Solidaridad.

Activista Social - Ingeniero en Gerencia y Liderazgo

Por Alexander Hidalgo

Activista Social - Ingeniero en Gerencia y Liderazgo