Por: Manuel Rozental

O partigiano, portami via,
ché mi sento di morir.

Club de Leones

Oh partisano, llévame contigo
Porque me siento de morir.

Hoy es el 25 de abril y desde Italia la humanidad, los pueblos, conmemoramos la liberación de Italia de ese horror fascista. Hoy recordamos la lucha partisana. Pero recordar, hoy como nunca, no basta. Bella Ciao, el himno de las y los partisanos empieza diciendo «esta mañana me he despertado y he descubierto al invasor». Eso justamente es lo que nos recuerda y nos reclama este canto y esa lucha que es desde Italia de la humanidad. Se levantaron y descubrieron un invasor que era de su propia tierra, que estaba en el gobierno, en las calles, en el entusiasmo popular convertido en desprecio, en poder, en odio y en guerra. En las mismas familias divididas. En la gloria del fascismo y el nazismo. Lo más repugnante y despreciable de la larga historia de acumulación y guerra para el enriquecimiento motivado por la codicia, se había convertido en causa nacional, en la decisión de matar y de morir para servir al poder; al Estado. El invasor estaba cerca, en todas partes. El invasor estaba dentro y arrasó al mundo por la vía de la guerra a la eliminación de lo que le estorbaba a los más poderosos: pueblos enteros y capital. Fue una guerra de conquista hecha por los propios pueblos al servicio de la codicia. Otra guerra…y se desperataron algunas y algunos y no se dejaron arrastrar por la mentira, el engaño, la gloria, el odio al servicio de la propaganda y la mentira. Esas y esos que se despertaron, resistieron y derrotaron al fascismo así costara la vida…así tuvieran que luchar contra hermanas y hermanos. Sí, despertaron y descubrieron al invasor. Esa es la condición esencial de la resistencia. La que hoy aparece solitaria, abandonada y en riesgo de ser arrasada. Hoy, conmemorando ese despertar heroico y comprometido de una parte ejemplar y negada de la humanidad, enfrentamos la amenaza neo-fascista que ya venía avanzando antes de la pandemia (y que le dio origen y propició su aparición y contagio) por todo el planeta para que el capitalismo racista y patriarcal superara su crisis metiéndonos en guerras, hambrunas y ahora pandemia. Sí, la pandemia del COVID 19 es un pretexto para que el poder global avance y se imponga desde el orden totalizante al orden totalitario. Todo prescrito, todo controlado, todo sometido al orden, por nuestro bien (decretan) y guerra total contra lo impuro, contra quienes sobramos. Honramos hoy, 25 de abril de 2020, a 75 años de una liberación que no ha terminado, agradecidxs y conmovidxs, con las y los descendientes de lxs partisanxs en Italia, el despertar de unas y unos para reconocer al invasor y entender que hay que luchar hasta derrotarle.
Descubrir que lo es. Desenmascarar sus engaños y máscaras y luchar, como haga falta, porque una vez se despierta, no hay otro camino….¡y no hemos despertado aún para reconocer al invasor y luchar por la libertad! Hoy nos manipulan, nos atemorizan, nos unifican, nos aíslan y nos llevan según lo que requieran a un mundo de obediencia, muerte, explotación y destrucción para que cada vez menos tengan más a costa nuestra. Fascismo y pandemia. Fascismo y guerra. Fascismo y destrucción planetaria. Fascismo y patriarcado. Fascismo y propaganda. Fascismo y ocupación del territorio de nuestros imaginarios.
Giorgio Agamben, maestro, volteó la mirada hacia el «lager», los campos de exterminio y allí descubrió que el fascismo fabrica algo peor que el olvido. Seres sin derechos ni siquiera a morir: Homo Sacer. Una humanidad negada, el súmmum del olvido, sometido al poder: su producto supremo. El producto mayor y siempre recurrente y amenazante del fascismo. Hoy, con algoritmos, aislamiento, terror, decretos, propaganda y manipulaciones amenazan con el retorno del Homo Sacer que nunca dejaron de producir. Ahora, hoy, compartimos la entrevista que le hicieran hace unos días, en la que en sus palabras y con cifras y argumentos señala a este invasor y frente al que reitera su llamado a despertar de una vez por todas y dejar de servirle al invasor, por fin dejar de posponer lo que es nuestra única oportunidad como especie y planeta con vida: «resistir por todos los medios». ¡Así Sí! Resistencias y Caminos.

Pueblos en Camino

Manuel Rozental, colombiano, acompañante de pueblos indígenas e integrante del colectivo Pueblos en Camino.

Por Manuel Rozental

Manuel Rozental, colombiano, acompañante de pueblos indígenas e integrante del colectivo Pueblos en Camino.